ESCULTURAS DE VIRGEN CON NIÑO

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Una nueva sensibilidad devota

El final del periodo medieval – mediados del siglo XV- trajo consigo un creciente interés por lo humano y su imagen, debido en buena parte, a que desde el siglo XIII se colocó en el núcleo del culto cristiano a la humanidad de Jesús: el sufrimiento y el sentimiento, la carne y el dolor. Cristo dejó de mostrarse en majestad en los ábsides románicos y bizantinos para hacerse más cercano en las escenas de su infancia, Pasión y muerte.

¿Cuáles fueron los detonantes de este cambio? Una respuesta la podemos encontrar en que el culto a la infancia de Jesús se incorporó a la piedad del pueblo cristiano, gracias, en parte, a Francisco de Asís (1181- 1226). Él inventó los presepios, Belenes o Nacimientos, como una forma de teatro litúrgico que devino en manifestaciones escultóricas. Más adelante los episodios de la infancia de Jesús, tanto apócrifos como canónicos, fueron tomado cada vez más espacio.

¡Oh piadosa, oh, dulce Virgen María!

Paralelamente los franciscanos, la Orden de Predicadores y la del Cister ensalzaron también de manera espectacular a la Virgen María, mostrándola cada vez más maternal y cercana. Es en este momento cuando se establece el rezo del rosario con su letanía, una oración muy accesible al pueblo analfabeto. 

En la Edad Media temprana fue habitual mostrar a la Virgen como Asiento de Sabiduría –Sedes sapientiae-; la madre, impasible, era un trono desde el que su hijo, aunque niño, reina en majestad.  Esta figura se estableció en contraposición a la de Cristo Pantocrátor. La representación fue cediendo paulatinamente espacio ante una imagen más dulce, que acorde con la nueva sensibilidad y las formas de la arquitectura gótica, más elevadas y esbeltas, mostraba a la Virgen de pie con el Niño apoyado su brazo. Esta figura aún se encuentra en los parteluces de muchas catedrales, recibiendo a los fieles.

Esa nueva forma de mostrar a María, más naturalista, dio ocasión para plasmar minuciosamente sus ropas, la caída de las telas, la disposición de los brazos, así como el afecto maternal e incluso la complicidad entre madre e hijo.

 

Ad hoc a la nueva sensibilidad devota del periodo tardomedieval fue la representación de la santa parentela que se apoyaba en la leyenda dorada y en la visión a santa coleta (1381- 1447), abadesa de las clarisas de gante, a la que se le habría revelado el triple matrimonio de santa ana y la existencia de una numerosa familia extendida de jesús. El retablo de la santa parentela de la colección arocena muestra a los que serían los tres maridos de santa ana y las familias de sus hijas, en el que ocupa un lugar preminente la sagrada familia.

 

Es en este contexto que en algunas ciudades de lo que hoy son los Países Bajos o antiguo ducado de Brabante destaca la producción de talla en madera.

Si bien esa región no tenía el monopolio de la producción lignea, fue la intensiva actividad comercial de la segunda mitad del siglo XV, lo que la colocó en una posición de privilegio. En Lovaina, Malinas, Bruselas y Amberes, las tallas se hicieron en gran número y variedad de tamaños. Algunas de estas, las más pequeñas, entraron a formar parte de los altares domésticos y los llamados Hortus Conclusus o jardines cerrados, debido a la profusión de flores y detalles de manufactura femenina con que se adornaban.

De esta estirpe son las pequeñas esculturas de la colección Arocena que hoy se exhiben de manera permanente en el museo.

 

Estatuaria flamenca

La dificultad que entraña encontrar piezas como éstas es la que procede de las sucesivas oleadas iconoclastas del protestantismo del siglo XVI, que destruyeron numerosas piezas y acervos documentales.

A pesar de ello tenemos noticia de que uno de los centros productores más importantes desde 1473 fue Malinas o Mechelen, donde Carlos el Temerario establece la Cámara Central de Cuentas y el Parlamento y donde posteriormente, su viuda, Margarita de York, promueve la imprenta. Ella fue una figura clave en el desarrollo mercantil y cultural de Malinas una vez nombrada gobernadora del Ducado de Borgoña y, años más tarde, de los Países Bajos.

 

 

La producción estatuaria de Malinas entre 1504 y 1530 fue numerosa e incluso se puede hablar de fabricación en serie. El sello distintivo de Malinas fue un escudo tallado que representaba tres pilares. La palabra ‘Mechelen’ o la letra ‘M’ se usaron como marcas para la policromía en las estatuas. Un detalle muy habitual en las tallas femeninas de Malinas fue el uso del balzo o tocado redondo, en forma de dona. Muchas de estas figuras fueron pequeñas, casi como muñecas o poupettes – que es como se les han llamado- lo que las hacia fáciles de transportar y de comercializar.

Bruselas, capital del imperio de Borgoña, fue un centro artístico desde 1430. Sus marcas de identidad son el martillo de Bruselas y la palabra ‘BRUESEL’ sobre la policromía. Los artistas más notables de esa ciudad y periodo fue la dinastía Borman del que formaron parte Jan padre, Jan hijo y Passchier.

 

 

A partir de 1525, cuando decae el esplendor de Malinas, la ciudad de Amberes con su importantísimo puerto se convirtió en el productor y exportador más importante de esculturas y retablos. Son reconocibles las piezas producidas en Amberes porque están marcados con una pequeña mano. La gran demanda de retablos de Amberes condujo a una producción rápida y barata.  Desde mediados del siglo XV, se abrieron ahí las primeras casas de ventas, que fueron las salas de exhibición de la época. Los escultores vendían retablos ya hechos y semi-completos. Es por eso por lo que ahora se encuentran retablos de Amberes desde Escandinavia hasta las Islas Canarias.

En Lovaina hubo muchos escultores activos, pero a diferencia de Amberes, Bruselas o Malinas, no estaban unidos en un gremio. En consecuencia, las estatuas de Lovaina no tienen sellos o marcas distintivas.

Las piezas de la colección Arocena no tienen marcas y al haber perdido la policromía, es más difícil sustentar alguna hipótesis sobre su origen especifico, pero podemos ubicarlas en alguna de estas ciudades flamencas.

 

Malinas o Mechelen, fue el lugar donde Margarita de York educó a los hijos de su hijastra María: Felipe “el hermoso” y Margarita, y donde esta última, ya viuda de Juan de Aragón, crió a los hijos de Felipe y Juana I de Castilla -o Juana “la loca”-, es decir, Malinas es la ciudad donde pasó su infancia Carlos I de España. Esto explica la entrañable relación que la corona española mantuvo con esa región y cómo la producción artística brabantina alcanzó los confines del naciente imperio.

 

A pesar de las diferencias entre talleres y ciudades, la escultura flamenca tiene algunos rasgos en común. Son reconocibles por su forma estereotípica: caras redondas, párpados pesados, ojos pequeños y almendrados, cejas finas, la frente amplia, rizos abundantes y limpios. Las telas caen pesadas en pliegues angulosos. Cabe notar que la apariencia de las telas emula los finos textiles de lana que producía Flandes y que tanta riqueza le atrajeron.

La madera habitual fue el nogal, el roble o el álamo, aunque también se usó el tilo, el peral y el pino.

Para la realización de nuestras piezas en particular, el artífice seleccionó el núcleo del árbol, mucho más denso por la proximidad entre los anillos de crecimiento, lo que habla de un preciso conocimiento de los materiales y sus calidades. Estas piezas se labraban a detalle a pesar de que normalmente se policromaban y doraban, lo que en otras latitudes se usaba para ocultar una talla más burda.

Las tres piezas tienen como elemento común ser tallas producidas en una misma región, y que siguen una tipología similar, que respondía a modelos tardo-góticos con elementos renacentistas como la representación menos idealizada pero minuciosamente labrada. Su contenida dulzura las hacia muy aptas para mostrar el lado más humano de Jesucristo y su Madre, presidiendo los altares domésticos ante el que oraban las familias.

 


 

Fuentes:

https://mleuven.prezly.com/crossing-borders
https://sobrebelgica.com/2013/05/10/malinas-y-su-epoca-como-capital-de-los-paises-bajos/

Sta Parentela:  
https://en.calameo.com/read/001387706b030c458b573
http://lasoga.org/codiciado-objeto-deseo-las-munecas-malinas/
https://www.upo.es/revistas/index.php/atrio/article/view/578/421