Casa Histórica Arocena

La Casa Histórica Arocena es una ampliación del Museo Arocena, hecha en 2010, que interpreta los fenómenos relacionados a la economía, la política, la vida privada y la movilidad social dentro de la Comarca Lagunera durante el periodo comprendido entre 1919 y 1936. En esta área se aprecia la arquitectura del inmueble y mobiliario, obras de arte y objetos decorativos de la Colección Arocena. Se ubica en el tercer nivel del Edificio Arocena, construido hacia 1920 por la familia del mismo nombre.

La labor de rescate e interpretación del patrimonio arquitectónico y artístico se llevó a cabo mediante la rigurosa consulta de fuentes y el trabajo interdisciplinario del equipo involucrado.El guión museológico establece a la familia Arocena como un caso de estudio relacionado al paradigma del empresariado del norte de México y ofrece innovadores recursos de interpretación in-situ. Cada habitación es un ambiente en el cual se evocan distintas historias que forjaron una época que actualmente se reconoce como una edad de oro en la Comarca Lagunera.

El Museo Arocena te invita a conocer la historia de nuestra región, un momento histórico que forjó a la ciudad y marcó un rumbo para todos los laguneros.

Ambientes de la Casa Histórica Arocena

El interior de la Casa Histórica Arocena cuenta con habitaciones, concebidas como ambientes que propician la interpretación histórica. Colores, formas, materiales, colocación, espacio, todo es funcional, adaptado al orden o al sistema de los objetos y el valor de significado que ostentan. En cada una de ellos se trata un punto de vista específico sobre el conjunto de información que da sentido a la existencia de la Casa Histórica Arocena. Cada habitación es un ambiente donde se evocan historias relacionadas a la vida privada, la economía, la política y la sociedad de una época que es considerada por muchos como una belle époque en la Comarca Lagunera.

  • Migración y Religiosidad

    Migración y Religiosidad

    Una de las características de las familias españolas que emigraron a La Laguna a finales del siglo XIX y principios del XX, fue la práctica de valores bien arraigados como la religiosidad católica. Por lo mismo, es normal que la familia Arocena fuera promotora de obras religiosas y de beneficencia en la región. Un ejemplo de esto fue el apoyo que dieron a la construcción y donación de objetos religiosos a la antigua Capilla del Sanatorio Español hacia 1926. En el presente espacio, se recrean algunos elementos materiales que expresan esta devoción religiosa. En la colección Arocena se destacan numerosos objetos de uso litúrgico como cálices, ostiarios y custodias; así como imágenes católicas de Cristo, la Virgen María y de santos.
  • Una partida de Bridge: El Gabinete

    Una partida de Bridge: El Gabinete

    El presente espacio de la Casa fue destinado para el esparcimiento y la convivencia del núcleo íntimo de la familia. Aquí se desarrollaban actividades recreativas como la lectura y consulta de los libros de la biblioteca familiar, la cual estaba compuesta por muchas publicaciones de arte e historia o bien, dedicarse a la escritura en el escritorio inglés de finales del XIX elaborado en laca negra y decorado con motivos de chinerías inspirados en el lejano oriente. Pero si se trataba de diversión entre familiares y amigos se trataba, posiblemente era favorita la mesa de juego estilo isabelino que se colocó al centro, la cual pudo acompañar los ratos de ocio con las partidas de juegos de naipes. De la misma época es el sofá tapizado en seda capitoneada color rosa, una pieza de mobiliario de gran belleza y que seguramente hizo las delicias de los visitantes. Una grata y emocionante partida de cartas podía acompañarse de improvisadas tertulias donde se combinaban la lectura y la música, tocada en un piano vertical de origen también español.
  • Mujeres al mando: Recámara de Damas

    Mujeres al mando: Recámara de Damas

    Desde la intimidad de esta habitación, una de las hijas de Rafael Arocena escribió parte de su diario personal. En él, registró aspectos de su vida familiar y también detalles del entorno cosmopolita que vivía a través de sus viajes y diferentes estancias en Estados Unidos y Europa. Esta documentación fue de gran ayuda para establecer la relación de la Casa con la historia de dos mujeres ejemplares. El papel que jugaron las herederas Arocena resulta notable porque ellas mismas, con los años, asumieron el control de los negocios. Su participación fue a favor de la empresa y la administración de los asuntos familiares. Firmaban los documentos comerciales de la familia, tales como balances contables, cheques e informes financieros, aspecto que refleja el liderazgo de las herederas quienes tenían un rol activo en las empresas. En sus momentos más íntimos descansaron en esta habitación amueblada con un conjunto de recámara inspirado en uno de los tantos diseños del catálogo de chippendale, pero modernizado a finales del siglo XIX. La chapa de todos los muebles, dispuesta en patrones geométricos, denota un gusto por la buena factura y la sobria decoración. Sobre el tocador, vemos un llamativo conjunto de potes y frascos en imitación de los famosos diseños de Baccarat, así como un juego de arreglo personal en metal semiprecioso.
  • El Capital Algodonero; el Despacho

    El Capital Algodonero; el Despacho

    Hacia 1920, Torreón y la Región Lagunera vivían un periodo de empuje económico, motivado por la bonanza algodonera. En este sentido, muchos de los patrimonios laguneros, como el de la Familia Arocena, surgieron gracias al algodón, conocido entonces como “oro blanco”. Durante la Revolución, muchos laguneros, incluyendo los extranjeros que habían echado raíces en la región, se vieron afectados por el movimiento armado. En 1914, tras la tercera Toma de Torreón, el revolucionario Francisco Villa confiscó 12 mil pacas de algodón a Rafael Arocena. Sin embargo, las buenas gestiones del Sr. Arocena con Villa, le permitieron recuperar su algodón, destinado a venderse en los Estados Unidos. El acuerdo consistió en pagar a los revolucionarios 15 pesos por paca, lo que sumó la enorme cantidad de 180 mil pesos oro. Una verdadera fortuna. La importancia que daba la familia a la cultura del trabajo se hace evidente en la ubicación de este despacho justamente en la habitación que, por su orientación, es la más importante de la casa. Desde el escritorio ubicado frente a las ventanas podía vigilarse la entrada y salida de trenes a la estación de Torreón, pudiendo observar así, a la distancia, los vagones cargados con las pacas de algodón para la exportación.
  • El Baño más moderno de La Laguna

    El Baño más moderno de La Laguna

    Es sorprendente que la Casa conserve muchos elementos originales desde su construcción en 1920, como el mobiliario del baño, el cual es ejemplo de gran modernidad ya que contaba con muchas de las comodidades de nuestra época como tina, inodoro, regadera, lavamanos y bidé. Por esos años, en Torreón se estaba construyendo el drenaje, para lo cual, el Canal de la Perla, un antiguo canal de riego, fue utilizado como desagüe de las casas y edificios en el Centro Histórico. A la larga, esta situación se volvió un problema de salud pública y las viejas tomas se cancelaron para dar lugar a la construcción de un nuevo drenaje. Una visita al Canal de la Perla, nos permite constatar las diversas tomas que conducían anteriormente los desechos de la ciudad.
  • De la Hacienda a la Ciudad: Recámara de Caballeros

    De la Hacienda a la Ciudad: Recámara de Caballeros

    En este ambiente se narra cómo después de una intensa semana de trabajo en el campo, el administrador de las haciendas regresaba a la ciudad para atender los negocios locales pero también para tomar un buen descanso. Siendo casa habitación para estadías temporales, la recámara era utilizada sólo algunas veces al mes. En aquella época, había que recorrer una distancia considerable del campo a la Casa Arocena. Los caminos eran de terracería y un viaje en automóvil podía llevar varias horas de recorrido ya que las haciendas algodoneras como Lequeitio, Santa Teresa, Begoña, El Cántabro, Finisterre y Covadonga estaban ubicadas entre los actuales municipios de Francisco I. Madero y San Pedro de las Colonias, en el estado de Coahuila. En las puertas de la habitación se observa la ebanistería con motivos orgánicos que evocan justamente unos capullos de algodón. El juego de recámara está manufacturado en fina madera de roble español y estilo neoclásico, una tendencia que se vuelve muy importante en la península ibérica hacia finales de siglo XIX.
  • La visita del Embajador: el Gran Salón

    La visita del Embajador: el Gran Salón

    Este espacio estaba destinado a las ocasiones especiales, ya fueran reuniones familiares, de negocios o visitas destacadas. El piso de madera y sus adornos, los detalles decorativos en las paredes y el mobiliario, nos hablan de la importancia del lugar. Se destacan los sillones Chippendale y las butacas en estilo y época Luis XVI, además de una gran alfombra en gobelino francés que cubre casi toda la estancia. En este ambiente se narra que en el caluroso verano de 1926, visitó la región el marqués de Berna, don José Gil-Delgado y Olazábal, primer ministro del rey Alfonso XIII de España. Este político se encontraba de visita en la Comarca Lagunera para conocer los intereses de la numerosa colonia española y enterarse personalmente de la notable economía de La Laguna.
  • Gastronomía Lagunera

    Gastronomía Lagunera

    Uno de los aspectos más representativos de la vida cotidiana, lo encontramos en la alimentación. Los gustos, los ingredientes, el tipo de comida, la preparación de los alimentos y los objetos donde se sirven, muestran una forma de ser en la sociedad. Por eso era indispensable describir la gastronomía en la Casa Histórica Arocena, una mezcla de platillos nacionales y la influencia europea, y relacionarlos con los objetos de servicio de mesa. El conjunto de mobiliario y artes decorativas en el comedor fue íntegramente importado desde la residencia de la familia en San Sebastián, España, y corresponde en temporalidad a la Casa Histórica Arocena. La mesa y sillas se identifican con el “renacimiento español”, un estilo de corte historicista que, hacia 1900, reprodujo modelos de siglos anteriores y muebles emblemáticos del diseño ibérico como la aquí reconocible silla de brazos. También se muestran valiosas antigüedades como un retablo ibérico cuyas pinturas datan de finales del siglo XV y dos esculturas en madera policromada, anteriores a 1700. En plata se exhiben jarras para vino y agua, soperas, jofainas, platos para angulas y bandejas profusamente decoradas, además de algunas piezas decorativas en cerámica de Manises.
  • Patio Central

    Patio Central

    En esta sección se comenta acerca del Edificio Arocena que, como hemos visto, es uno de los más emblemáticos de la ciudad, no sólo por su notable arquitectura, sino también por su modernidad. Se abunda sobre su construcción y estilo, incluso, se hace notar que el modelo arquitectónico fue importado desde España, a imagen de las construcciones de Bilbao y San Sebastián. Ya en el interior de la Casa se describe el patio central desde el cual se pueden observar los diversos espacios como las recámaras, el despacho, el oratorio y el gran salón. Se aclara que originalmente, el patio central estaba descubierto, lo cual daba acceso libre al aire y a la luz de sol, ventilando e iluminando de forma natural los tres pisos del Edificio Arocena.

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